El agotamiento parental, es un síndrome muy común en padres y madres que están expuestos a situaciones altamente estresantes

Agotamiento físico y mental en nuestro rol como padres

En la sociedad ha comenzado a imponer estandares, requisitos, la busqueda de aprovación a todos los nuevos y viejos, padres y madres que no tienen la oportunidad del error y a llevado a estos a tener sobre esfuerzo mental y físico. Ha llegado el momento de dar hacer un alto en el camino y recordar que antes de ser padres somos humanos.
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¿Eres un padre o madre estresado?

La crianza implica un reto constante, el cual nos lleva a diversas situaciones de estrés, que al no saber gestionar estas situaciones se termina ejerciendo un maltrato físico y psicológico sobre nuestros hijos, trayendo un impacto negativo no solo en nuestra salud mental sino también en la de nuestros hijos a lo largo de su vida. Es común que te puedas identificar con frases como “no puedo más” “necesito un respiro” “mis hijos me desbordan”

Recientemente la Universidad de Ohio formulo un test para los padres, con el fin de detectar si estás pasando por estrés parental. Pero ¿Qué es? ¿Cuáles son sus síntomas y ¿Por qué los padres podrían estar padeciendo Burnout parental?

¿Qué es el Burnout parental?

El burnout “Síndrome de estar quemado” es un término que hace referencia a estrés laboral, la OMS lo incluyó formalmente en 2019 en la clasificación formal de enfermedades a nivel internacional.

Ahora bien, el “Burnout Parental” es un término no clínico que hace referencia al agotamiento físico y mental que afecta a padres y madres, como resultado a la exposición duradera al estrés crónico en su rol dentro de la crianza.

Para poder detectarlo se han encontrado tres características:

  1. Agotamiento abrumador relacionado con el papel de madre o padre.
  2. Distanciamiento emocional con los hijos y una sensación de ineficacia en el papel de madre o padre.
  3. Ausencia de Autocuidado, la etapa de paternidad o maternidad prioriza el cuidado y las necesidades de nuestros hijos y nos olvidamos de nuestro autocuidado.

Así mismo, es importante resaltar que diversos estudios han encontrado que como padres de familia se tiene un ideal de “padres perfectos” reforzado socialmente, lo cual lleva en muchas ocasiones a querer cumplir estándares sociales, olvidándonos de nosotros mismos y de cuidarnos para poder brindar estabilidad emocional a nuestros hijos.

Otro factor que influye en nuestro negativamente en este rol de padres, es cuando se está expuesto a largas jornadas laborales y a diversas situaciones de estrés sin recursos emocionales que permitan gestionar dichas emociones.

¿Qué dicen los estudios?

Según el estudio realizado por la Universidad de Ohio el 66% de los padres a los que se les práctico la evaluación en un entorno profesional, manifestaron síntomas relacionados con agotamiento parental, dentro de esta misma muestra se evidencia que son mujeres en un 68% las más afectadas, frente a los hombres en un 42%.

La razón de la prevalencia en las mujeres tiene que ver con la sobre exigencia a nivel social y cultural para cumplir con los estándares de “una madre perfecta”. Requisitos como: estudiar para seguir creciendo profesionalmente, trabajar para no depender económicamente del conyugue, aplicar la crianza respetuosa y mantenerse tranquila sin perder el control, cuidar su aspecto físico, etc. Hacen parte de la lista de ideales que para muchas se convierten en un dolor de cabeza más, que termina en estrés y frustración.

Así mismo, los hijos que están expuestos a padres estresados permanentemente, tienden a tener más problemas de internalización y externalización y dificultades en la regulación emocional. (Padilla, J, & Álvarez-Dardet, S, 2014).

Síntomas de “Burnout Parental”

El síndrome de «burnout» cuando llega a fase final de agotamiento se puede manifestar a nivel físico con dolores musculares, cefaleas recurrentes, problemas gastrointestinales, insomnio y cansancio. Y a nivel emocional con ansiedad, sensación de cansancio permanente, insomnio, sentimientos de culpa, frustración, depresión, tristeza, irritabilidad, entre otros.

Como padres de familia no solo debemos garantizar estabilidad educativa, económica, satisfacción de necesidades básicas, entre otros, a nuestros hijos; sino empezar por nuestra propia estabilidad para poder tener herramientas y recursos que brindar a nuestros hijos a nivel emocional.

Autocuidado en padres:

  • Garantice espacios de descanso.
  • Permítase espacios de alimentación consciente.
  • Realice actividad física.
  • Busque espacios para realizar actividades placenteras.
  • Prácticas diarias de mindfulness.
  • Realice actividades a solas con su pareja.
  • Cuida de tus emociones (permítase “sentir”)
  • Realice actividades sociales.

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