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Adicciones

Hoy vamos a hablar de adicciones, adicciones a sustancias y adicciones conductuales, por ejemplo, a los videojuegos, a las apuestas.

Bienvenidos a ‘lunes de consulta’, el tema que abordamos el día de hoy son las adicciones. Junto con el Doc. Jorge Franco y la Dra. Karol Barrios tocaremos temas como, qué son las adicciones, las diferentes adicciones, cómo prevenirlas, etc. Recuerda, que puedes ver el video en Youtube y seguir nuestras páginas de Instagram, TikTok y Twitter para estar más informado, gracias. 

¿Qué es una adicción?

Una adicción, este concepto ha venido evolucionando. Al principio, cuando se empezó a estudiar todo este tema de adicciones, tenía como un concepto erróneo que era ‘las personas que tenían algún problema de consumo, de sustancias era porque tenían una falla en la moral o una debilidad en el carácter’, pero con el tiempo, hemos venido estudiando más a profundidad el tema y hemos encontrado que realmente es una enfermedad mental. Es una enfermedad del cerebro que, como tal, trae consecuencias a nivel del comportamiento, a nivel emocional, a nivel estructural en en la persona, en su familia, en todas sus áreas de desenvolvimiento. Entonces, realmente, cuando hablamos de adicciones, hablamos de una enfermedad mental, dependiendo de a qué sustancia se crea la dependencia.

Definitivamente, en los problemas de salud mental hay mucho estigma y mucha desinformación y más aún en las adicciones. O sea, a pesar de que hay muchos estudios que muestran y que estos son enfermedades, enfermedades también del cerebro, enfermedades con un componente genético grande, esa creencia de que el que es adicto es porque quiere, porque lo decidió, porque es un flojo; esa creencia todavía persiste y todavía hay mucho rechazo y mucho estigma. 

Realmente no todas las personas que consumen algún tipo de sustancia terminan siendo adictas, entonces ahí hay como una diferenciación grande de, qué hace que yo consuma y termine teniendo una adicción. Entonces, ahí vienen muchos factores asociados; es una predisposición genética, en mi familia ha habido algún tipo de conducta adictiva o algún tipo de enfermedad mental, la crianza que se le da a los niños y si hay cercanía de los papás o por lo contrario, negligencia, maltrato, si además de la adicción que se ve en muchos casos, la patología como mórbida, la llamamos nosotros, que se están acompañando también de una patología mental de base, ya sea depresión, ansiedad, trastorno bipolar, esquizofrenia que se acompañan también de algún tipo de adicción. Entonces, definitivamente, esto es una enfermedad con una alta incidencia en la salud pública de la humanidad porque es una enfermedad muy costosa.

Lo vemos en nuestro país y en todo el mundo que realmente lo que se ve es que son pacientes que terminan con muchas complicaciones médicas, complicaciones de discapacidad, psiquiátricas y que realmente lo que se ve que funciona es la prevención. En las prevenciones realmente lo que hemos visto que tiene un impacto alto es hablar, conocer, divulgar información sobre lo que es realmente la patología para que las personas, especialmente los jóvenes, que se ve que en un cerebro en crecimiento que todavía no se ha neuro desarrolla completamente, el impacto del consumo es mucho más fuerte. 

Puntos a resaltar: no todo el que prueba una sustancia va a tener problemas de abuso o dependencia, lo que le explico a veces a la gente es que eso es como una ruleta rusa, todos los cerebros son diferentes. La manera como el cerebro responde al alcohol, las sustancias psicoactivas, a las conductas adictivas no es igual en todas las personas y hay cerebros que son muy adictivos y hay el tema genético  influye mucho, el tema ambiental, el ambiente en que vive la persona, la familia con la que vive, entonces, realmente es una ruleta rusa y sí definitivamente lo mejor es la prevención. Y otra cosa es que entre más temprano una persona se exponga a sustancias psicoactivas es mayor el riesgo a que genere problemas de abuso y dependencia, y a que haya más daño cerebral, un cerebro de un niño adolescente es un cerebro en desarrollo, más vulnerable a los daños de las sustancias.

¿Por qué se llegó a esta conclusión de que los problemas de consumo son enfermedades mentales?

Porque se ha podido estudiar los cerebros de las personas que consumen entonces, hay fotos muy bonitas donde se ve un cerebro normal, un cerebro de una persona que consume drogas por un tiempo, especialmente cocaína, marihuana, heroína, y se hace el espejo que es para mirar el metabolismo del cerebro, la oxigenación del cerebro, entonces se muestra como partes muy importantes del cerebro; el control de los impulsos, de la memoria, de la parte de entender el mundo, se apagan, por así decirlo, disminuye su metabolismo cuando la persona consume y el problema es que no es solamente mientras está consumiendo, sino que después de que paran de consumir esas partes del cerebro no se recuperan inmediatamente, o sea que hay un daño a largo plazo con el consumo de las sustancias, entonces realmente no es solamente parar de consumir sino buscar qué se dañó en medio del consumo de la persona. Entonces, por eso es tan importante entender que esto es una patología mental y que realmente requieren un tratamiento multidisciplinario para lograr mejorar y estabilizarse, incluso el THC, la marihuana.

No se trata de satanizar, pero es que realmente sí existen muchos estudios y evidencia del daño que puede causar la marihuana y todas las sustancias psicoactivas a nivel cerebral, a largo plazo e insisto, entre más temprano sea el consumo, mayor probabilidad de que haya un daño a largo plazo. Definitivamente lo mejor es la prevención. 

Esto es muy importante porque en muchas partes del mundo la marihuana está siendo legalizada, de consumo libre, de consumo muy frecuente por las personas muy jóvenes y realmente lo que vemos es que la marihuana, como muchas de las sustancias ha evolucionado y ahora la marihuana que se consume es una marihuana que tiene muchos niveles más altos de THC, que son mucho más alucinógenos, que generan más dependencia, más daño cognitivo y lo que ve uno, como la historia natural, es que cuando una persona consume, ¿qué pasa?, hay como un bienestar en el cerebro, entonces la persona se activa un sistema cerebral, un sistema que se llama recompensa y entonces la persona empieza a necesitar esta estimulación en su cerebro permanentemente, para hacer cualquier actividad, uno ve que la persona empieza a consumir de manera social, si tiene un cerebro tiene como vulnerabilidad, susceptibilidad para volverse dependiente.

Entonces, ¿qué pasa? Empieza a necesitar ese bienestar, esa recompensa para hacer cualquier actividad, ya deja de ser un consumo social, para empezar a hacer un consumo para comer, un consumo para dormir, un consumo para las clases, un consumo para tener sexo y entonces ya no es ese tipo de bienestar sino solamente consumo para sentirme bien, porque ya es una necesidad del cuerpo de estar consumiendo para no sentir malestar.

Otras personas consumen para rendir más, entonces: ‘me meto este pase de perico. Me consumo esto para dar como mejor rendimiento’. Lo que vemos es que es una ruleta rusa, empezar a consumir y empezar como a depender, abusar y en medio de todo está el consumo, que dejamos de lado lo que es importante para nosotros como seres humanos; dejamos de compartir con familia, dejamos de ir a clase, dejamos de trabajar y empieza a haber muchísima disfuncional en el consumo; empiezo a gastar la plata que era del arriendo para consumir y es muy interesante esto porque termina no solamente en sustancias.

Los trastornos comportamentales

Los videojuegos que dejamos de compartir, los chicos empiezan a jugar videojuegos un ratito, después pasan cinco horas, diez horas, dejan de comer, dejan de dormir, dejan de salir y realmente es muy interesante esto porque en los últimos manuales de clasificación; el juego o la adicción a los videojuegos dejó de ser una enfermedad que estaba clasificada como una patología de descontrol de impulsos a ser ya catalogado como una patología de trastorno por consumo, porque se encontró la evidencia científica que se altera el funcionamiento cerebral, especialmente los juegos que son de roles, que son de socialización, esto es muy adictivo. Estos chicos crean estas personas, crean sus avatares, crean sus roles en el mundo del videojuego y no salen del videojuego, y dejan de socializar en la vida normal, dejar de comer, dejar de estudiar y vemos que pasan muchas horas en el juego y tienen muy pobres habilidades sociales en la vida real. 

Esto es realmente muy catastrófico y ahora está catalogado y avalado como una patología mental. No es solamente que juega bastante o es gamer y le gusta jugar mucho.

La mayoría de adicciones, muchas veces la gente comienza por curiosidad y cuando comienza a consumir, lo hace por sentir bienestar o placer, pero con el tiempo se va convirtiendo, incluso para evitar sentir malestar. Otra característica de las adicciones es que muchas veces la persona va aumentando su consumo, sea en frecuencia o en cantidad, para obtener el mismo efecto, el cerebro se va acostumbrando a la sustancia o a la actividad, y cada vez necesita cantidades mayores para obtener las mismas sensaciones. 

Otra característica de las adicciones, incluso en los videojuegos se ve que cuando se  suspende, las personas hacen síndrome de abstinencia y hay muchos estudios que muestran como adolescentes se sienten terrible cuando les quitan los videojuegos abruptamente, entonces tiemblan, son silenciosos, sudan, trastornos del sueño, trastornos del estado de ánimo y lo otro,es que la gente piensa que adicción, es el que consume todos los días, que no puede dejar de consumir, no es así, esos son un casos muy severos, pero es que una persona puede consumir alcohol, cocaína, alguna sustancia una vez al mes y tener un problema grave de abuso de sustancias.

No es necesario que sea un patrón de todos los días para que sea considerado un problema, y cuando hablamos de adicciones conductuales son conductas que generan adicción y ahí están los videojuegos, la pornografía, apostar, esas son como las más frecuentes, las más estudiadas. Las que tienen más evidencia.

¿Cuáles son las sustancias que más están consumiendo los jóvenes en Colombia y en general en Latinoamérica?

Definitivamente hemos visto incremento en el consumo de marihuana, ahora es mucho más fácil conseguirlo, hay menos tabú sobre el consumo y la gente ya lo hace sin temor, delante de todo el mundo, en los parques, en la universidad. Entonces, esa es una de las sustancias más frecuentes. 

La sustancia legal sigue siendo el alcohol y la nicotina. La nicotina tiene un porcentaje o una capacidad de adicción muy alta y ahí, también vienen otras como la cocaína y la heroína, los estimulantes como el éxtasis, siguen siendo bastante frecuentes y ahora están usando los alucinógenos, los ácidos siguen siendo también de bastante uso y abuso. 

Los vapeadores, ese es otro tema que ya es un problema de salud porque al inicio los vapeadores cuando salieron, salieron como con un boom de que son menos malignos que el cigarrillo y otra cosa que se vio es que, como son bonitos, son de colores y tienen saborizantes de chicle, de sandía, entonces el blanco del mercadeo fue en los adolescentes, fue un daño terrible y hay estudios que en Estados Unidos se han hecho que muestran que de cada cuatro, tres estudiantes han vapeado. Eso es un porcentaje muy, muy alto. Entonces, lo que hemos visto fue como no teníamos suficiente tiempo para estudiarlo, es que realmente no son menos nocivos que el cigarrillo, la nicotina que trae es igual de nociva y todas las sustancias que se queman en el líquido tienen daños a nivel pulmonar, de garganta, de salud mental, de comportamiento y muchos de estos vapeadores, también tienen marihuana líquida. Entonces no es solamente nicotina sino también marihuana.

El problema es que también la disponibilidad es mucho más fácil, entonces aumenta, lo que vemos es que el paciente que consume marihuana, fumada en pipa, de la hierba y pasa la marihuana a líquida, el consumo se aumenta muchísimo. Entonces, tú tienes tu vapeador, lo sacas, fumas y sigues, se aumenta muchísimo el consumo.

¿Qué puedo hacer con mi hijo/a si consume?

Teniendo en cuenta que muchas personas que nos leen tienen hijos, niños, adolescentes, sí yo veo que mi hijo tiene un vapeador, sí está consumiendo sustancias, ¿qué debo hacer?, ¿a qué profesional debo acudir?

Pienso que antes de eso, para los papás que nos están leyendo lo primero, lo fundamental que sirve en sustancias es la prevención. Entonces, con nuestros hijos debemos hablar libremente sin tabús sobre que en la vida hay sustancias psicoactivas que van a ofrecer, cómo debe reaccionar; porque una de las formas por que las personas empiezan a consumir por la presión social para querer encajar, para querer pertenecer, los chicos aceptan consumir, entonces hay que desde casa tener información. Hay muchas páginas que ofrecen información para los padres, para que hablen con sus hijos, que ellos conozcan que es está sustancia, que efectos tienen, que no sean como mitos o mentiras de las redes.

Hay una página muy buena que quiero recomendar, que es la NIDA, el Instituto Nacional  sobre el Abuso de Drogas de Estados Unidos, que está en español, no solamente en inglés, tiene boletines, donde consiguen información de todas las sustancias y para que puedan empezar desde muy chiquitos, no hay que esperar a que mi hijo esté consumiendo para hablar de estos temas. 

Ejemplo, ya me contó la vecina, me dieron quejas en el colegio y encontré el vapeador, le encontré la marihuana escondida, ¿qué hay que hacer? No minimizar, que un chico esté consumiendo no es cosa de adolescentes ni es una cosa para dejarlo pasar, hay que hablarlo, sentarse con ellos y realmente en este caso, hay que consultar inmediatamente con con un psiquiatra, porque el trastorno por consumo de sustancias no es que tenga que estar en la calle como desechable, consumiendo todos los días para que puedan consultar porque ahí ya son enfermedades muy graves y realmente lo que se puede hacer es poco o muy difícil de realmente rehabilitar, pero hay que consultar inmediatamente con un profesional, un psiquiatra, un médico de familia que los pueda orientar y que puedan empezar el tratamiento.

Teniendo en cuenta que eso es un problema de salud pública que a todos nos afecta, no es un tema solamente de la psiquiatría o de la psicología, la prevención y si padres, familiares, educadores, líderes comunitarios, líderes religiosos sí deberían hablar de estos temas desde la infancia. Por ejemplo, yo no le puedo hablar a mi hijo, a mi hija de sustancias si yo tomo trago en grandes cantidades y me emborracho, si consumo sustancias psicoactivas, me la paso pegado a un celular, o sea, el ejemplo también es determinante.

El componente genético

La mayoría de trastornos mentales a pesar de tener un componente genético, puede nacer con predisposición genética, pero la puede mantener dormida y eso es meter muchos factores protectores

Si yo a mi hijo o a mi hija desde su infancia le inculco el deporte, buenos hábitos, buenos horarios, un ambiente sano eso la mejor vacuna contra los problemas de adicciones, trabajar en las habilidades sociales, realmente que los chicos tengan una buena educación a que tengan la posibilidad de acceder y desarrollar todas sus potencialidades y desde niños que les brindemos como un ambiente de diálogo, abierto en la casa, que puedan preguntar ‘que me ofrecieron esto’ y yo puedo ir a decir que puedo hacer, que tengan como la confianza en casa, son los factores protectores para evitar despertar como el león dormido que tenemos muchas personas, muchos tenemos los antecedentes de el abuelo alcohólico, el tío adicto, porque en una época se hablaba que la marihuana era la gran reveladora y al principio se creía que era la gran reveladora solo para las enfermedades psicóticas, para la esquizofrenia que una persona tenía como la  predisposición. Reveladora es que despierta como un catalizador, que destapa la enfermedad, pero lo que hemos visto en las últimas investigaciones es que no es solamente como la catalizadora para patologías mentales psicóticas, sino de todo tipo, ahí entra ansiedad, depresión, bipolar que la persona tenía el componente genético, estaba bien, pero consumió una vez, lo vemos muy frecuentemente en consulta. Entonces la persona termina con una patología mental y entonces ahí es como qué vino primero, ¿el huevo o la gallina? Sí vino el problema, pero realmente al final no es tan importante como saber que si yo tengo la predisposición genética, entonces evitar al máximo la exposición, especialmente hasta con el trago.

Si en la familia hay antecedentes de consumo de alcohol mantenga a sus muchachos protegidos hasta después de los veinte años, que ya es un cerebro conformado con su personalidad, hecha con todas sus capacidades desarrolladas, que ya hayan empezado la universidad para que no consuman. No hay que enseñar a consumir, sino más bien hablar de que puede pasar cuando consumes, que expones tu cerebro a estas sustancias y que en la familia hay antecedentes de ese tipo de enfermedades, no hay que ocultarlo. No es una vergüenza. Es más bien enfrentarlo de una manera saludable y poder tener herramientas y brindarles a nuestros muchachos para que no caigan ante la presión. 

Cuando uno le pregunta a una persona, ¿en su familia hay antecedentes de enfermedades mentales o problemas de salud mental? Así hayan 10 antecedentes, todos dicen que dicen que no, pero no es porque lo nieguen conscientemente, no es porque lo nieguen deliberadamente, sino es porque realmente no entienden el concepto. Cuando uno hace la pregunta ¿en su familia hay personas impulsivas, que hayan sido violentas, que hayan tenido problemas con el trago, con consumo de sustancias, personas nerviosas, personas depresivas, intentos de suicidio? Ahí sí,incluso he tenido pacientes con dos o tres suicidios en la familia, que dicen no en mi familia no hay problema de salud mental. No lo relacionan con un problema de salud mental.

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